Tengo un nudo en el pecho. No puedo respirar. No se pasa con alcohol.
Camino hasta el final del muelle, de cara al mar. El viento me desviste y no puedo abstraerme de la inmensidad del agua. Dudo un momento, no sé si me asusta más el mar o los enormes edificios que lo miran desde la costa. Es la profundidad, es esa interminable cantidad de agua, es ese mundo escondido por metros y metros.
Lloro. No puedo evitarlo... el agua salada es contagiosa, el mar es de llanto y hago mi aporte.
"No puedo más de no poder más" recuerdo...
Siento que estoy vieja para seguir merodeando los mismos vecindarios.
Inútil irse lejos, sino se sabe nada de uno, sin saber a dónde se está.
viernes, 22 de octubre de 2010
sábado, 30 de enero de 2010
Me pone triste la publicidad de Toddy
No me divierte, no me saca una sonrisa, no me hace bien... Bueno, no es que espere que un comercial me haga bien, pero esta pieza me genera una deseperanza tan alejada a lo que puedo llegar a recibir en un vaso de chocolatada, que se me llena el cuerpo de contradicciones.
Es eso, son contradicciones. Entiendo que hay un chiste, lo sé. De hecho he sido testigo de gente que ríe frente a la pieza. Pero más allá de la racionalidad, está ese rechazo a una mentira que es dañina como la sopa de costumbre o el tedio cotidiano. Rechazo porque veo a ese pibe y lo imagino en 25 años, con su mujer, sus hijos, y sus verdades atragantadas tan "de balde". Sin sentido. Como la enfermedad.
El chiste de no decir lo que se piensa no es gracioso, es penoso.
La hipocresía... no me da risa.
Y no es una cuestión de género.
Es eso, son contradicciones. Entiendo que hay un chiste, lo sé. De hecho he sido testigo de gente que ríe frente a la pieza. Pero más allá de la racionalidad, está ese rechazo a una mentira que es dañina como la sopa de costumbre o el tedio cotidiano. Rechazo porque veo a ese pibe y lo imagino en 25 años, con su mujer, sus hijos, y sus verdades atragantadas tan "de balde". Sin sentido. Como la enfermedad.
El chiste de no decir lo que se piensa no es gracioso, es penoso.
La hipocresía... no me da risa.
Y no es una cuestión de género.
jueves, 25 de junio de 2009
Más amena cuanto más desenredada, eso es vox populi.
Me río de lo precario de mis superpoderes: no puedo viajar en el tiempo, hacerme invisible ni borrar la memoria.
Sin memoria no hay historia. Me moría sin ... me moría. Suena como a subi-baja, un infinito "que sí que no".
Corta. Desiciva. Extrema.
(me visto de gris para aparentar, para cubrir los fragmentos)
Me río de lo precario de mis superpoderes: no puedo viajar en el tiempo, hacerme invisible ni borrar la memoria.
Sin memoria no hay historia. Me moría sin ... me moría. Suena como a subi-baja, un infinito "que sí que no".
Corta. Desiciva. Extrema.
(me visto de gris para aparentar, para cubrir los fragmentos)
sábado, 13 de junio de 2009
Storming out...
Me gana la tristeza. Una mezcla de profecía autocumplida y deseo subyugado.
Te despierto en mitad de la noche porque necesito hablar. Tenés sueño y a mi las palabras no me salen, así que sólo me hacés un lugar en la cama, en el cual claramente no quepo.
Todo es insatisfacción.
(-es que a vos no hay poronga que te acomode)
(-ey, no es verdad)
(-bueno, pero igual no te banco)
(-eso es otra cosa)
Ya no me analizo porque sé que no tengo solución. Me empeño en demostrar(me)lo.
Lowe must die.
Te despierto en mitad de la noche porque necesito hablar. Tenés sueño y a mi las palabras no me salen, así que sólo me hacés un lugar en la cama, en el cual claramente no quepo.
Todo es insatisfacción.
(-es que a vos no hay poronga que te acomode)
(-ey, no es verdad)
(-bueno, pero igual no te banco)
(-eso es otra cosa)
Ya no me analizo porque sé que no tengo solución. Me empeño en demostrar(me)lo.
Lowe must die.
Punto y aparte
Dando explicaciones a lo inexpresable. Una mano en la boca, la otra en la espalda y una maratón en los ojos.
Incitamos un beso de comisura, asomando tímido entre la culpa y la represión.
Hasta mañana.
y puntos suspensivos...
Incitamos un beso de comisura, asomando tímido entre la culpa y la represión.
Hasta mañana.
y puntos suspensivos...
lunes, 25 de mayo de 2009
Lady in red...
Digo que estás invitado, si querés, a mi cama.
Digo sin culpa, sin miedo (sin intenciones incluso podría malinterpretarse). Como si no fuera la primera vez que te invito a mi cama. Como si no hubiera dudas sobre tu respuesta. Como si hiciera falta verbalizar lo entendido.
Asentimos.
Y tus manos le marcan un límite a mi cuerpo. Y desde allá hasta acá somos todo.
Extraño tu piel suave, tu calor y tus besos.
Estoy bien, jugando a desenredarme.
Digo sin culpa, sin miedo (sin intenciones incluso podría malinterpretarse). Como si no fuera la primera vez que te invito a mi cama. Como si no hubiera dudas sobre tu respuesta. Como si hiciera falta verbalizar lo entendido.
Asentimos.
Y tus manos le marcan un límite a mi cuerpo. Y desde allá hasta acá somos todo.
Extraño tu piel suave, tu calor y tus besos.
Estoy bien, jugando a desenredarme.
Don Mario se prepara para mi partida explicándome que una sopapa no me puede faltar en la casa nueva. Un detalle cariñoso.
Dra. Lowe se tomó licencia. Pasan las 4 semanas ya, y es tan efectivo como los electroshocks.
Con el pasado y el futuro medio entrelazados, vinimos a pasar el fin de semana en familia.
Cuando digo vinimos me refiero a mis canas, mis infancias y yo. Mis ganas se quedaron en Buenos Aires. Junto con... otras... ... cosas, por así decirlo...
Dra. Lowe se tomó licencia. Pasan las 4 semanas ya, y es tan efectivo como los electroshocks.
Con el pasado y el futuro medio entrelazados, vinimos a pasar el fin de semana en familia.
Cuando digo vinimos me refiero a mis canas, mis infancias y yo. Mis ganas se quedaron en Buenos Aires. Junto con... otras... ... cosas, por así decirlo...
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